La alopecia androgenética es la causa más frecuente de caída del cabello tanto en hombres como en mujeres. Se trata de una condición progresiva que se desarrolla a lo largo de los años y que afecta no solo a la apariencia, sino también a la confianza y la calidad de vida.
Por ello, cada nuevo tratamiento presentado como “innovador” genera grandes expectativas.
La clascoterona (Breezula®) es uno de los desarrollos más comentados recientemente, principalmente porque propone una acción antiandrogénica local sin exposición hormonal sistémica. Pero ¿qué se puede esperar realmente de este tratamiento? ¿Para quién es más eficaz? Y, sobre todo, ¿puede sustituir a un trasplante capilar?
Este artículo ofrece una explicación clara, honesta y basada en la evidencia médica, separando la realidad clínica de los mensajes comerciales.
La clascoterona es un antagonista tópico de los receptores androgénicos.
A diferencia de los tratamientos sistémicos, no reduce la producción hormonal en todo el organismo, sino que actúa localmente a nivel del folículo piloso, donde realmente se produce la alopecia androgenética.
✔ acción local dirigida
✔ sin supresión hormonal sistémica significativa
✔ diseñada como tratamiento de mantenimiento a largo plazo
Su objetivo no es hacer crecer cabello definitivamente perdido, sino ralentizar la progresión de la alopecia androgenética protegiendo los folículos que aún permanecen activos.
La alopecia androgenética está causada por una sensibilidad genética de los folículos a los andrógenos, especialmente a la dihidrotestosterona (DHT).
✔ la testosterona se convierte en DHT mediante la enzima 5-alfa-reductasa
✔ la DHT se une a los receptores androgénicos del folículo
✔ los folículos se miniaturizan progresivamente
✔ la fase de crecimiento (anágena) se acorta
✔ el cabello se vuelve más fino y débil
✔ finalmente, deja de producir cabello visible
Una vez que un folículo se destruye de forma irreversible, ningún tratamiento farmacológico puede recrearlo.
La clascoterona actúa bloqueando los receptores androgénicos a nivel del folículo, impidiendo que la DHT ejerza su efecto negativo local.
✔ reducir la estimulación androgénica local
✔ ralentizar la miniaturización folicular
✔ preservar el cabello existente
✔ evitar efectos secundarios sistémicos
Se trata, por tanto, de un tratamiento preventivo y estabilizador, no regenerativo.
Desarrollada y aprobada inicialmente para el acné, la clascoterona al 1 % confirmó la viabilidad de la antiandrogenia tópica.
Su uso en la caída del cabello sigue siendo fuera de indicación oficial.
✔ seguridad dermatológica demostrada
✔ uso capilar off-label
Esta concentración fue desarrollada específicamente para la alopecia androgenética y evaluada en ensayos clínicos de fase II y III.
✔ formulación optimizada para el cuero cabelludo
✔ acción folicular dirigida
✔ exposición sistémica mínima
Los datos clínicos disponibles indican:
✔ un aumento moderado de la densidad capilar en las zonas tratadas
✔ una ralentización significativa de la progresión frente al placebo
✔ una mayor estabilidad del ciclo de crecimiento del cabello
Sin embargo, es fundamental entender lo siguiente:
✔ la clascoterona no crea nuevos folículos pilosos
✔ las mejoras observadas se deben a la preservación del cabello existente
✔ no es un tratamiento de regeneración capilar
La clascoterona resulta especialmente útil en los siguientes casos:
✔ alopecia androgenética temprana o moderada
✔ adelgazamiento difuso del cabello
✔ presencia de folículos aún activos
✔ pacientes que desean evitar tratamientos sistémicos
Este punto es clave y a menudo se omite.
La clascoterona tiene una eficacia limitada en casos de:
✔ calvicie avanzada con zonas totalmente despobladas
✔ pérdida de cabello antigua y estabilizada
✔ expectativas de regeneración en áreas completamente calvas
En estas situaciones, el trasplante capilar sigue siendo la única solución restauradora.
Puedes obtener más información en nuestra página sobre trasplante capilar.
El finasteride actúa reduciendo la producción sistémica de DHT.
La clascoterona bloquea la acción de la DHT localmente en el folículo.
✔ finasteride: efecto más potente, pero sistémico
✔ clascoterona: acción localizada, con menor impacto sistémico
En la práctica clínica moderna, no siempre se trata de elegir uno u otro, sino de una estrategia personalizada.
El trasplante capilar es el único método definitivo para restaurar zonas donde los folículos han sido destruidos.
Sin embargo, no detiene el proceso androgenético que afecta al cabello no trasplantado.
Tras un trasplante, la clascoterona puede:
✔ proteger el cabello nativo alrededor de los injertos
✔ ralentizar la miniaturización progresiva
✔ mantener la armonía estética a largo plazo
No tiene ningún efecto negativo sobre la supervivencia ni el crecimiento de los injertos.
Conoce más sobre nuestras técnicas quirúrgicas: trasplante capilar FUE y trasplante capilar DHI.
La clascoterona actúa únicamente mientras se utiliza.
✔ el efecto estabilizador disminuye progresivamente al suspender el tratamiento
✔ la caída relacionada con la alopecia androgenética puede reanudarse
✔ el cabello trasplantado no se ve afectado
Como cualquier tratamiento de mantenimiento, la constancia es clave.
Los mejores resultados se obtienen mediante un enfoque integral que combina:
✔ tratamientos tópicos u orales adecuados
✔ terapia PRP
✔ cuidados médicos del cuero cabelludo
✔ optimización del estilo de vida y la nutrición
Este enfoque integral representa el estándar actual en medicina de restauración capilar.
Gracias a su acción localizada, la clascoterona ofrece:
✔ buena tolerancia
✔ alta adherencia al tratamiento
✔ mínimos efectos secundarios sistémicos
Esto la hace adecuada para un uso prolongado, esencial en una patología crónica como la alopecia androgenética.
✔ el trasplante capilar restaura lo que se ha perdido
✔ la clascoterona ralentiza lo que sigue progresando
✔ los resultados más naturales y duraderos se logran con una estrategia combinada
Puedes ver resultados reales en nuestra galería de antes y después del trasplante capilar.
No. La clascoterona no crea nuevos folículos pilosos.
Su función es preservar el cabello existente y ralentizar la miniaturización folicular en la alopecia androgenética.
Sí, especialmente en las fases tempranas a moderadas.
Ayuda a ralentizar la progresión de la caída del cabello y a estabilizar el cabello existente, pero no es un tratamiento curativo.
Al suspender el tratamiento, el efecto estabilizador disminuye progresivamente.
La caída androgenética puede reanudarse con el tiempo, mientras que el cabello trasplantado no se ve afectado.
No es “mejor” de forma absoluta, sino diferente.
La finasterida actúa de manera sistémica, mientras que la clascoterona actúa localmente a nivel del folículo, lo que puede ser preferible para quienes desean evitar efectos hormonales sistémicos.
La clascoterona presenta una buena tolerancia clínica.
Gracias a su acción localizada, los efectos secundarios sistémicos son mínimos o inexistentes. En raras ocasiones pueden aparecer reacciones locales leves.
Sí.
El trasplante capilar restaura las zonas despobladas, pero no detiene el proceso androgenético que afecta al cabello nativo no trasplantado.
En muchos casos, sí.
Los tratamientos médicos posteriores ayudan a proteger el cabello existente, ralentizar la caída futura y mantener la armonía estética a largo plazo.
No.
Los tratamientos médicos pueden preservar el cabello existente, pero no pueden restaurar zonas donde los folículos se han perdido de forma permanente. El trasplante sigue siendo la única solución restauradora.
El cabello nativo continúa siguiendo su patrón genético de alopecia androgenética.
Sin un tratamiento de mantenimiento, puede seguir afinándose y cayendo, creando contraste con el cabello trasplantado.
El cabello trasplantado es permanente.
Sin embargo, el resultado global puede verse comprometido si la caída del cabello nativo continúa sin tratamiento médico.
Este contenido ha sido aprobado por el Dr. Arslan Musbeh.